An
Kefar Shemaryahu, Tel Aviv, Israel
En el servidor se siente un titán,
donde el kick es su única gloria,
aunque afuera lo busque el guardián
de una deuda que empaña su historia.

A sus cuarenta y nueve, la piel curtida,
refleja el brillo de una calva al sol,
pero en el "Mirage" de su triste vida,
solo el kick le da el control.

"Expulsar jugador", grita el sistema,
sin razones, sin lógica, por puro placer,
mientras el banco le dicta un poema
de intereses que no para de ver.

Pobre en la billetera, pero rico en veneno,
va sobrando gente en cada partida,
buscando en el juego un aire sereno
que le falta en su cuenta hundida.

¡Cuidado en el lobby si lo ves pasar!
No es el aim lo que debes temer,
es que el calvo te mande a volar
porque no tiene un peso que perder.
En el servidor se siente un titán,
donde el kick es su única gloria,
aunque afuera lo busque el guardián
de una deuda que empaña su historia.

A sus cuarenta y nueve, la piel curtida,
refleja el brillo de una calva al sol,
pero en el "Mirage" de su triste vida,
solo el kick le da el control.

"Expulsar jugador", grita el sistema,
sin razones, sin lógica, por puro placer,
mientras el banco le dicta un poema
de intereses que no para de ver.

Pobre en la billetera, pero rico en veneno,
va sobrando gente en cada partida,
buscando en el juego un aire sereno
que le falta en su cuenta hundida.

¡Cuidado en el lobby si lo ves pasar!
No es el aim lo que debes temer,
es que el calvo te mande a volar
porque no tiene un peso que perder.